Víctimas en cinco países, 800 IP de origen, un solo objetivo.
¿Qué combinación no podrá ser descifrada ni siquiera en mil millones de años?
Los bastiones digitales se están desmoronando bajo el embate de los flujos de tráfico en la sombra.
La amenaza a la seguridad está creciendo y su magnitud ya no puede ocultarse.
¿Cómo evitar ser víctima de la mayor filtración de la historia?